Antibióticos de origen natural para fortalecer las defensas

Para evitar sufrir continuamente de infecciones respiratorios y otras enfermedades comunes, es muy importante brindar a nuestro organismo los nutrientes que le ayuden a mantener activos sus mecanismos de defensa. Y es que nuestro sistema inmunitario depende de nuestra alimentación para estar fuerte y luchar contra los agentes infecciosos. Afortunadamente existen ingredientes naturales que nos ayudan a conseguir estos propósitos sin tener que recurres a medicamentos.

Ajo

Los compuestos sulfurosos del ajo le confieren propiedades antibacterianas, antibióticas y antiinflamatorias, por lo que es uno de los alimentos más adecuados para ayudarnos a mantener nuestro sistema inmunitario fuerte.

Para preparar este tratamiento necesitas un diente de ajo y una cuchara de aceite de oliva. Tritura el primero y mézclalo con el aceite para tomarlo todos los días en ayunas.

Orégano

Este ingrediente cuenta con compuestos antioxidantes y aceites esenciales que combaten y eliminan varias bacterias, hongos y virus. Se suele emplear para tratar las enfermedades respiratorias aunque también es útil para luchar contra las infecciones urinarias e intestinales.

Pon a hervir un vaso de agua y añade una cuchara pequeña de orégano. Tápalo y deja que repose durante diez minutos. Cuélalo y toma dos o tres tazas de esta infusión cada día.

Jengibre

Para tratar las infecciones respiratorias e intestinales, el jengibre es uno de los mejores antibióticos naturales. El gingerol, su principal activo, combate una gran variedad de bacterias patógenas y de virus.
Añade una cuchara pequeña de jengibre rallado en una taza con agua hirviendo y tapa el resultado. Deja reposar diez minutos y toma una taza en ayunas y otra a media tarde.

Semillas de pomelo

El extracto natural de estas semillas es un excelente antibiótico natural que se puede utilizar para aliviar los problemas respiratorias, así como las infecciones urinarias y otras afecciones provocadas por el debilitamiento de las defensas.

Diluye en medio vaso de agua templada seis gotas de extracto de semillas de pomelo e ingiérelo en ayunas, como mínimo tres días a la semana.

Cúrcuma

Las propiedades antiinflamatorias y antibióticas de la cúrcuma se han aprovechado también para tratar infecciones gastrointestinales. Una ingesta regular de la misma fortalece las defensas del organismo.

Para prepararlo necesitas calentar una taza de agua y añadirla media cuchara de cúrcuma y una cuchara de miel y tomarlo a media mañana. Si lo deseas puedes tomarla hasta dos veces al día y tomarla en cuanto sientas que tienes las defensas bajas.

Pimienta de cayena

La capsaicina es el compuesto activo de la pimienta de cayena que ayuda a inhibir el crecimiento de ciertos microorganismoms infecciones que pueden ser los causantes de diferentes enfermedades. Además de tener un gran poder antibiótico es perfecta para calmar dolores musculares y problemas circulatorios.

Para su preparación hay que diluir un gramos de pimienta de cayena en una taza con agua hirviendo para que repose durante diez minutos. Transcurrido este tiempo se puede endulzar con una cuchara de miel y servir. Hay que tomar esta infusión en ayunas dos o tres días a la semana.