Slow Cosmetique, una cosmética simple y natural

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Slow Cosmétique, el libro de Julien Kaibeck, explica cómo redescubrir el placer de cuidar nuestra piel de forma natural y sencilla

La industria cosmética ofrece formas cada vez más innovadoras y eficaces para luchar contra las arrugas, la celulitis y otras imperfecciones; nuestros baños están llenos de cosméticos que prometen hacernos lucir más jóvenes, iluminar y dar tono al rostro, hacer al cabello suave y voluminoso.

¿Cuánto de lo que se promete es verdad? ¿Cuántos de los cosméticos que utilizamos son relamente útiles? ¿Qué impacto tienen en nuestra salud y el ambiente los cosméticos que usamos todos los días?

Julien Kaibeck, en su libro Slow Cosmétique, reflexiona sobre lo que es esencial para la salud y la belleza de nuestra piel y dando consejos y recetas para una cosmética esencial, natural y ecológica.

¿Qué es la Slow Cosmétique?

La Slow Cosmétique es un movimiento que invita a disfrutar de la belleza de la manera más simple y consciente. Así como Slow Food insta a los consumidores a exigir una alimentación sana y ecológica, Slow Cosmétique promueve el consumo responsable de los cosméticos, invitando a consumir menos productos de belleza y utilizar ingredientes naturales y de calidad.

No se trata sólo de elegir cosméticos orgánicos con certificación ecológica: frente a la impresionante cantidad de productos cosméticos existentes en el mercado que prometen milagros, Slow Cosmétique invita a los consumidores a un retorno a lo esencial, dando espacio a ingredientes cosméticos naturales y poco manipulados como aceites vegetales y plantas aromáticas, y gestos de belleza que no requieren el uso de productos, tales como gimnasia facial.

Por lo tanto Slow Cosmétique no sólo propone elegir mejores cosméticos, sino cambiar los propios hábitos de belleza y cambiar el enfoque de cuidarse a uno mismo.

La rutina de belleza de acuerdo a Slow Cosmétique

Todos los días, en lugar de utilizar diferentes cosméticos para parecer más bella y más joven, Julien Kaibeck, autor de Slow Cosmetique, recomienda una serie de gestos e ingredientes naturales para el cuidado de la piel: se inicia con una limpieza facial y del cuerpo a base de arcilla, para continuar con un masaje con aceite vegetal o de cremas realizadas en forma casera, ejercicios gimnasia facial y aplicación de un desodorante natural.

La rutina de belleza termina con un maquillaje natural a base de cosméticos minerales, un toque de aroma natural producido con aceites esenciales y una hermosa sonrisa en el espejo.

Una receta de Slow Cosmétique: bálsamo para el cuerpo

Como todas las recetas del libro, ésta también se caracteriza por su sencillez: pocos ingredientes, todos naturales, para comenzar a consumir menos y mejor, al estilo de Slow Cosmétique.

Ingredientes

> 4 cucharadas de manteca de karité
> 4 cucharadas de aceite de coco
> 2 cucharadas de aceite vegetal de caléndula
> 20 gotas de aceite esencial de su elección

Cómo se prepara

Derretir los aceites a baño María. Una vez que la mezcla se funda y esté homogénea, retirarla del fuego.
Remover con una espátula y, una vez fría, añadir 20 gotas de aceite esencial para perfumar; de acuerdo al gusto personal, se puede elegir de naranja dulce, ylang ylang, limón, lavanda, geranio, rosa de Damasco, neroli, petit grain, mandarina o niauli. Se pueden dividir las 20 gotas entre uno o máss aceites esenciales diferentes.

Dejar reposar durante veinticuatro horas en el refrigerador, y luego conservar durante dos meses a temperatura ambiente en un frasco hermético, protegido del aire y la luz.

Cuando tenga que utilizar el bálsamo, extender una pequeña cantidad en la piel, masajeando suavemente.