Castañas: propiedades, usos, beneficios y valores nutricionales

9091Las castañas son frutos típicos de la temporada de otoño. Su nombre científico es Castanea vulgaris. Estas son algunas informaciones útiles sobre estos deliciosos frutos.

Valores nutricionales

Las castañas contienen 7% de proteínas, 9% de grasas y 84% de carbohidratos. Como todos los alimentos de origen vegetal, están desprovistas de colesterol. 100 gramos de castañas (parte comestible) proporcionan 81 mg de fósforo, 30 mg de calcio, 0,9 mg de hierro y 395 mg de potasio.Por tanto, son una fuente importante de preciosos minerales para la salud.

100 gramos de castañas aportan 165 kilocalorías. Son un alimento con alto valor energético, apropiado en el otoño y el invierno. Contienen fibras útiles para la actividad intestinal.

Propiedades y beneficios de las castañas

Es posible que no sepa que las castañas en la Edad Media eran consideradas un alimento afrodisíaco, especialmente cuando se dejaban macerar en vino, o se hervían directamente en el vino. Desde el punto de vista nutricional, las castañas tienen una composición similar a la de los cereales. Es por esto que durante mucho tiempo han sido apodadas “cereales que crecen en los árboles”.

Las castañas son muy digeribles si están bien cocinadas. A pesar de ser similares nutricionalmente a cereales como la cebada o el trigo, las castañas no contienen gluten. Se recomienda en casos de anemia y son una fuente de ácido fólico, cuyo consumo se recomienda especialmente para las mujeres embarazadas.

Contienen fósforo, lo que las hace un alimento útil para el sistema nervioso. Son útiles en la convalecencia, por ejemplo, de ancianos y niños después de una gripe.
Los usos tradicionales de las castañas

Dejando aparte su uso en la cocina, tema para otro artículo, en la tradición popular, la castaña se ha utilizado durante mucho tiempo en remedios terapéuticos. En la Edad Media se utilizaban las castañas para combatir la migraña y la gota. El agua donde se hervían las hojas y las pieles de las castañas, se recomendaban a quienes sufrían de dolores cardíacos.

Para los que tenían problemas en el bazo se les sugerían las castañas asadas, mientras que las castañas hervidas se administraban a los pacientes enfermos del hígado. Con la adición de helecho y regaliz las castañas eran en un remedio para el malestar estomacal.

La harina de castaña se utilizaba en casos de flujo menstrual abundante, para el dolor de riñón en el embarazo y para evitar el riesgo de aborto involuntario. En caso de tos, la castaña se utilizaba por sus propiedades expectorantes y antiespasmódicas.

Contraindicaciones

No hay contraindicaciones específicas al consumo de castañas por las personas sanas. Pero en ocasiones no se recomiendan para quienes sufren de diabetes, obesidad, colitis, retención de líquidos y enfermedades relacionadas con el hígado. En este caso, el consejo es consultar con el médico para ver si incluso el consumo ocasional puede causar efectos no deseados.

Etiquetas: